IntegranDog son Izaskun Ibáñez, educadora canina y técnico en intervenciones asistidas con animales, y Marta Arroyo, etóloga especializada en comportamiento canino. Nació a mediados del 2017, tras diez años en el mundo de la educación canina, por las ganas “de hacer las cosas de una manera algo distinta, de ir un paso más allá, facilitando la integración de los perros en sus familias y en el resto de la sociedad”.

¿En qué se basa vuestro método de educación canina?
Para que los perros y las familias puedan disfrutar juntos y en la sociedad en la que vivimos es importante que las familias entiendan bien a sus compañeros de cuatro patas y puedan ayudarlos en aquellas situaciones que les cuesten más. Además, trabajamos con los perros para que sean capaces de relacionarse dentro del entorno en el que viven de manera adecuada, por ejemplo, siendo capaces de pasear sin tirar de la correa o pudiendo ir a una terraza a tomar algo mientras el perro permanece tranquilo a nuestro lado. Todo ello trabajando siempre desde el respeto al bienestar del animal y favoreciendo el vínculo entre él y su familia.

¿Cuáles son los principales problemas que tratáis?
Debido a la cultura en la que vivimos, en la que vamos todo el día corriendo y trabajamos muchas horas, los principales problemas que ayudamos a resolver son conseguir paseos donde todos disfruten: personas y perros. También nos llaman mucho para ayudar a resolver los diferentes problemas de los perros al quedarse solos en casa, asimismo, otro de los motivos de las consultas son los miedos, sobre todo, en perros que vienen con un historial de abandono previo.

Las causas de los abandonos de perros (y gatos) son múltiples, pero en muchos casos se debe a la llegada al hogar de un bebé, ¿cuál es vuestra propuesta para evitar que sea el animal el que sobre y lograr un hogar armónico?
Que un niño conviva con animales es todo un regalo, de hecho, existen múltiples estudios que hablan de las ventajas de ello. Dicho esto, se deben tener en cuenta ciertas cuestiones. Hay que ser conscientes de que los perros no son peluches, sino seres vivos que tienen sus propias necesidades, por lo que se debe enseñar a los niños a interactuar de manera adecuada con los perros.
También es muy importante que el perro tenga una zona apropiada de descanso, que cuando esté en ella sepa que nadie va a molestarlo. De este modo, si en algún momento se siente incómodo, podrá recurrir a esa zona de descanso para poder relajarse.
Y, sobre todo, lo mejor es anticipar, prepararse para los cambios  y aprender las pautas adecuadas. En el caso que vaya a nacer un bebé, por nuestra parte, ofrecemos talleres personalizados para preparar su llegada lo mejor posible y, así, asegurarnos de que las cosas irán bien. Nos desplazamos hasta el domicilio y explicamos cómo se debe hacer la presentación entre el bebé y el perro, los primeros días, los paseos, los juegos que podrán ir compartiendo según vaya creciendo el bebé, etc.
Hemos comprobado con nuestra propia experiencia que estos esfuerzos merecen la pena. Una de nosotras es mamá y se ha creado una bonita relación entre las perras y las niñas.

¿Cuál es la principal causa de que un proceso de educación canina no triunfe?
Desde luego la implicación de la familia es fundamental. En IntegranDog hemos trabajado con casos muy complicados, donde la implicación de la familia ha sido total y con constancia y paciencia se han conseguido grandes resultados.
El entorno es algo que en ocasiones también puede llegar a limitar los resultados obtenidos. Por ejemplo, un perro con fobia a los petardos, lo va a tener mucho más difícil en una zona donde haya muchos petardos en fiestas y celebraciones, que viviendo en una zona tranquila, donde no suelan escuchar. Otro motivo importante son las falsas expectativas. Es importante aceptar a nuestro perro tal y como es, y a partir de ahí, trabajar para conseguir lo mejor del equipo humano-perro.

Empleáis aceites esenciales, vegetales, flores de Bach, Tellington Touch… en muchos casos, ¿qué importancia dais a las terapias naturales y en qué ocasiones se muestran más útiles?
Aunque para nosotras lo más importante es la terapia comportamental, pues genera un cambio no sólo en el perro, sino también en la relación de la familia con él, poder contar con herramientas extra que no tengan efectos indeseados es un apoyo importantísimo.
Hay perros con unos niveles de estrés muy elevados y hasta que no conseguimos que bajen, no serán realmente receptivos al trabajo. Si complementamos con terapias naturales conseguimos que el proceso sea mucho más rápido y eso es vital. Por ejemplo, en el caso del miedo a los petardos, poder ayudar al perro con un complejo nutricional para que sobrelleve mejor los días de más petardos, como Nochevieja, ayudará a que el trabajo que ya se estuviese haciendo no retroceda. Así, estaremos velando por el bienestar del animal con todos los medios posibles, que al final es lo prioritario.

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